jueves, 26 de febrero de 2015

frases de amor

FRASES PARA LOS ENAMORADOS
1.- Un hombre quiere ser el primer amor de su amada. Una mujer quiere que su amado sea su último amor.


2.-Te quiero no solo por como eres, sino por como soy yo cuando estoy contigo.



3.-Un día dejé caer una lágrima en el océano. El día que la encuentre será el día que deje de quererte.
Sabes que estás enamorado cuando no quieres dormir por la noche, porque tu vida real supera a tus sueños



4.-Anoche miré al cielo y empecé a dar a cada estrella una razón por la que te quiero tanto. Me faltaron estrellas.


5.-Aunque no sepa quererte de la forma que a tí te gustaría, siempre te querré con toda mi corazón de la mejor forma que sepa.


6.-Anoche pedí a un ángel que fuese a protegerte mientras dormías. Al rato volvió y le pregunté por qué había vuelto. Una ángel no necesita que otro lo proteja, me respondió.


7.-Si realmente quieres a alguien, lo único que quieres para él es su felicidad, incluso si tú no se la puedes dar


8.-Verte es un soplo de aire que me inspira, me alimenta, me excita, me tranquiliza, me perturba, me mata... compadécete de mi...


9.-Solo me lamento de no haberte conocido desde el primer día que empezaste a ser mujer.


10.-Besarte es como perder la noción del tiempo y del espacio, es ver el cielo, las estrellas... es verte a ti.


11.-Queriendo ser frío, me derrito nada más rozar tu piel.


12.-No cambiaría un minuto de ayer contigo por cien años de vida sin ti.


13.-Tus manos me comprenden, me hablan, me tocan, me llevan, me hacen tierna... no dejes de abrazarme cada segundo.


14.-Fuiste la estrella que siempre soñe la que robo mi dolor en la mañana que siempre espere. Eres el sol que calienta mi mundo y la luna que me alumbra en la noche. Eres todo lo que siempre e buscado y lo que nunca antes avia encontrado. You are my dream.



Las mejores razones para enamorarse ❤️

10 Razones para enamorarse

Personalmente no soy muy aficionada a este tema, pero admito que es por ciertos prejuicios. Dadas mis propias experiencias y las que he visto alrededor, estoy más cerca de temer la situación de enamorarme que de desearla.
10. Estás más guapo o guapa.
Cuando te enamoras, tienes ganas de arreglarte más. Te lo propongas o no, se nota.
Además, ese brillo en los ojitos y esa sonrisa más frecuente, también adornan lo suyo. Irradias algo especial.
9. Eres más agradable.
Al estar enfocado en la amorosa felicidad, se presta más atención a lo bello que se siente y menos a lo desagradable.
Pasan a un segundo plano los cabreos, los dolores, la mala leche… y los demás lo notan. Digo que si lo notan…

8. Mejoran tus finanzas.
 (Y yo que pensaba que era justo al contrario…)
Obviamente, si te comprometes con alguien millonario, esto se cumple. Pero, si no es el caso, hay estudios que demuestran que, a largo plazo, quienes están emparejados son más ricos que los que viven solteros.
Conclusión: Si quieres ser rico, emparéjate.
7. Mejora tu salud.

Para empezar, uno cuida más su apariencia física cuando está enamorado. Pero también le presta más atención a posibles problemas de salud y se esfuerza por estar más sano que una manzana; no sólo por sí mismo, sino también por la persona que ama.
¡Oh! Y también es un remedio eficaz para que muchos pensamientos destructivos (incluido el de “la vida es una M”) queden borrados de un plumazo. También porque no quieres amargarle la fiesta a quien está contigo.
 
6. Te hace más sensible.
Estás más receptivo a emocionarte y, si antes las comedias románticas te daban escalofríos del horror, ahora puedes empatizar con esas historias. Por supuesto, también con canciones, poemas y todo tipo de “cantos al amor”.
Además, te encontrarás a ti mismo diciendo o escribiendo aquello que hasta hace poco pensabas que era una estupidez.
¿Y eso es bueno? Si se mira desde el punto de vista de que se disfrutan intensamente más momentos, yo diría que sí…
5. Te fortalece.
En varios sentidos. Primero, por lo que hemos dicho: la gente que se enamora se cuida más.
Segundo, porque el camino del amor está repleto de tensiones: discusiones, malos entendidos, problemas con la familia política, etc. Superar cada uno de esos obstáculos y mantener la relación viva requiere esfuerzo. El amor no está hecho para los que no tienen las narices de aguantar sus vaivenes.
Tercero, por el sexo. Es un ejercicio físico que te mantiene en forma.
4. Te hace más sabio.
El amor también tiene momentos duros y se cometen centenares de errores; errores de los que se aprende bastante.
Cada error te enseña algo y, cada algo que aprendes, eres más sabio.
3. Te hace más responsable.
Quieres cumplir con tu trabajo por el bienestar común. Quieres cuidar de tus finanzas. Te hace que te importen asuntos familiares de los que antes pasabas olímpicamente. Incluso te preocupas más por las tareas domésticas…
El amor también tiene esta faceta: te conduce a hacer “más” que antes.


2. Te hace más creativo.

Cuando estás enamorado, encuentras insólitas formas de sorprender a tu pareja y de decirle que la amas. Puedes hacer cosas que nunca habrías imaginado. Además, te esfuerzas en que no sea siempre lo mismo.
Y lo mejor es que, pese a que sea raro lo que hagas, estás tan contento…
También eres más creativo cuando se trata de ponerle excusas a la pareja por una u otra cuestión, pero quedémonos con lo primero.
1. Te hace más feliz.
Cuando estás con la persona que amas, ¿qué se siente? Pues eso vale la pena a cambio de esa inquietante soledad que sientes cuando no está contigo.
Te sorprenderás a ti mismo riendo más, haciendo locuras, bromeando y, sobre todo, pensando en positivo.
.
Eso, por si te hacen falta razones, que hay quien no las necesita…


Yo no sé si convencerme todavía de todo lo anterior. Necesito reposarlo un poco. Lo único que tengo claro es que el amor hay que vivirlo y disfrutarlo mientras dura.

martes, 24 de febrero de 2015

Desde cuando nace el amor?


INICIOS DEL AMOR
'El amor nació hace millones de años de la fusión de bacterias'
El amor es el sentimiento más antiguo del mundo. "Tiene 3.000 millones de años y surgió en el momento en el que una bacteria se preguntó si había alguien más ahí porque no podía sobrevivir sola".
 El escritor Eduardo Punset, director del programa científico Redes en TVE, se sumerge en su último libro (Viaje al amor, de la editorial Destino) en la búsqueda de respuestas científicas para una emoción

que tantas ilusiones y trastornos provoca al ser humano. Y da con la fórmula mágica: A=(a+i+x)k, o lo que es lo mismo: el amor es la suma del apego personal, la inversión parental o familiar y la sexualidad, y todo ello afectado por el entorno.
En definitiva, encuentra un origen biológico en este sentimiento, entendido como una fusión de cuerpos "que genera la energía necesaria para vivir o que recupera tejidos dañados". Ahora bien, si el amor es previo a la diferenciación sexual ¿cómo y por qué surgieron los dos sexos?
En términos evolutivos esa diferencia apareció hace 700 millones de años para garantizar la diversidad genética y así poder adaptarse más fácilmente a un entorno cambiante. El precio fue elevadísimo. En la reproducción por subdivisión celular, la vida es eterna, pero cuando de dos cuerpos sale otro joven irrepetible y distinto, aparece la muerte".
Hoy, esa diferenciación por géneros es evidente en nuestro cerebro; por ejemplo, en que el espacio neuronal que un hombre tiene dedicado al sexo es 2,5 veces mayor que en una mujer; o en que para que ella tenga un orgasmo su cabeza debe estar libre de preocupaciones, algo no tan importante en ellos.

"Ahora, bien", insiste Punset, "la esencia del amor, la fusión, no cambió con estos matices, sigue igual que hace 3.000 millones de años". Eso no quiere decir que la pasión entre amebas y entre seres humanos sea idéntica y en eso, recuerda el autor, tiene mucho que ver la aparición de la conciencia y la imaginación. "Es esa conciencia la que nos permite interferir y decidir no tener hijos aunque amemos. Y aún así lo importante es el instinto de fusión, la inversión material y espiritual para que perviva (es decir, los compromisos de la pareja) y la negociación de la libertad de cada uno".

En la elección de la pareja el aspecto, la simetría de las facciones, reflejo del metabolismo y los genes, es importante. Son signos de salud que ya nuestros antepasados seleccionaban para tener una buena prole. De igual modo, la monogamia apareció por el interés de ambos padres en que las crías salieran adelante. "Evolutivamente tiene explicación. La indefensión de los hijos se alargaba de cinco a siete años y ese era el tiempo que debía durar el amor para que pudieran sobrevivir. Además, hay más posibilidades de fecundar un óvulo en una relación larga que si se disemina el esperma por el planeta", mantiene el escritor.

"En nuestros tiempos, esa dedicación parental es mucho más larga, hay más compromisos y los ciclos del amor se alargan. También entran en juego otros factores al margen de la salud y tendemos a enamorarnos de personas cercanas, con valores comunes y con sentido del humor. Luego, con el paso del tiempo, a nivel biológico no ocurren grandes cambios. Si acaso son mayores en la mujer debido a las hormonas", añade Punset.

Y es que esas sustancias tienen un papel importante en el amor: se genera más oxitocina, varían los niveles de testosterona en hombres y mujeres, se dispara la dopamina y la serotonina baja ante la ansiedad de ver al ser amado. Este proceso es igual ya se trate de un amor fraguado en el tiempo o de un flechazo. "Es amor químico y hay experimentos con animales que muestran que ahí actúan las feromonas. En los homínidos el órgano que las detecta desapareció, pero aún hay feromonas en las mujeres. El flechazo se inicia también cuando se visualiza algo que es inédito en la memoria".

Y es que Punset insiste en que la felicidad aumenta con la edad porque tenemos más recuerdos y éstos se comparan con cada estímulo exterior, generando esa sensación de felicidad. De hecho, asegura en su libro que "sin memoria no hay amor". No hay con qué compararlo.


miércoles, 18 de febrero de 2015

El noviazgo en la adolescencia

EL NOVIAZGO EN LA ADOLESCENCIA
El noviazgo en la adolescencia si se puede presentar porque de esta manera el ser humano puede conocer nuevas personas y tener mas relaciones que le permiten socializarse en una comunidad.

En la adolescencia es donde se tiene más curiosidad y ganas de vivir nuevas experiencias como el hecho de conocer nuevas personas y socializar con ellas.

En esta etapa podemos considerar que el ser humano empieza a ver la vida de otro punto de vista pues sus sentimientos, pensamientos y formas de actuar con las demás personas cambian.

Sin embargo debemos tener en cuenta que no solo cambian la parte intelectual y moral, pues nuestro cuerpo experimenta grandes cambios, algo conocido vulgarmente como las hormonas que contribuyen a sentir atracción física por otra persona y se presentan varias emociones como la pasión, el cariño y muchos mas sentimientos que vivimos nosotros los adolescentes al tener una relación sentimental y de compromiso con alguien mas.

La mayoría de los adolescentes no poseen un concepto claro de lo que significa el noviazgo, ya que de acuerdo a la situación real de la sociedad este se toma como algo ligero, un pasatiempo y un entregarme a vivir lo que siento en el momento. Para algunos es una relación que se da a partir de una atracción (que por supuesto debe existir en todo noviazgo) y revolotear de emociones que exigen ser respondidas, pero que no va más allá de esto y en lo cual se fundamenta para dar los argumentos suficientes y establecer así una relación de “noviazgo”. Cabe resaltar que las relaciones de “noviazgo” en los adolescentes es más una ilusión, y un experimentar las primicias de sentimientos de amor de una forma diferente, que un verdadero amor o lo que realmente significaría tener un noviazgo, debido a que para decir que se ama es cuando realmente se tiene una definición clara de lo que significa amar.

jueves, 12 de febrero de 2015

Que es el amor

El amor

es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista (artístico, científico, filosófico, religioso). De manera habitual, y fundamentalmente en Occidente, se interpreta como un sentimiento relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de actitudes, emociones y experiencias. En el contexto filosófico, el amor es una virtud que representa todo el afecto, la bondad y la compasión del ser humano. También puede describirse como acciones dirigidas hacia otros y basadas en la compasión, o bien como acciones dirigidas hacia otros (o hacia uno mismo) y basadas en el afecto.

Al tratarse de un tema tan abstracto y complejo, es difícil establecer una definición precisa del amor. Sin embargo, puede ser considerado como un conjunto de comportamientos y actitudes que resultan desinteresados e incondicionales, y que se manifiestan entre seres que tienen la capacidad de desarrollar inteligencia emocional.
Esto quiere decir que el amor sólo puede ser experimentado por los seres humanos
, aunque otras especies también son capaces de establecer nexos emocionales, como los perros, los caballos o los delfines.
Por ejemplo: “Dante me confesó que siente un gran amor por mi hermana”, “Te aseguro que esa es la mejor demostración de amor que me puedes hacer”, “Ninguna pareja puede sostenerse sin amor”, “El amor entre un padre y su hijo es incomparable”.
En el lenguaje cotidiano, el amor suele asociarse en forma directa al amor romántico, que supone una relación pasional entre dos personas. Sin embargo, el término puede aplicarse a otro tipo de relaciones, como el amor familiar, el amor platónico y otros sentidos más amplios (amor a Dios o amor hacia la naturaleza). En todos los casos, el amor representa un sentimiento de gran afecto.



Así podríamos llevar a cabo una serie de oraciones que ejercieran como ejemplos de los diversos tipos de amor. De esta forma podríamos exponer las siguientes: “Juan y Lucía contrajeron matrimonio por amor”, “La mirada de Isabel hacia su hijo era una muestra del orgullo y del amor de madre que sentía” o “Manuel quiso entrar en el seminario para comenzar a trabajar como sacerdote como muestra de su amor a Dios”.
El amor no es un concepto biológico. Diversas expresiones relacionadas con el amor, tanto en los seres humanos como en otras especies, no se encuentran relacionadas con la supervivencia. De esta forma, podemos mencionar a las relaciones sexuales sin fines reproductivos y a los comportamientos altruistas.
Cabe destacar que distintos estudios científicos han hallado vínculos correlativos entre la cantidad de hormonas (la dopamina, la serotonina, etc.) presentes en el organismo y los estados que se califican como amorosos (la pasión, el deseo carnal, etc.).
En este sentido, cabría destacar que esa explicación iría muy en relación con lo que se conoce como que “el amor es ciego”. Y es que, parece ser, que la revolución que experimentan nuestras hormonas y las sensaciones que ellas nos hacen vivir cuando estamos junto a la persona de la que nos hemos enamorado no nos permite ver la realidad en cuanto se refiere, por ejemplo, a cómo es nuestra pareja o a la relación que estamos viviendo.

Desde la psicología, Robert J. Sternberg ha señalado tres componentes del amor: la intimidad (aquellos sentimientos que promueven el acercamiento), la pasión (un fuerte deseo de unión) y el compromiso (para conservar y reproducir el amor).
Finalmente tenemos que subrayar que actualmente empleamos un elevado número de expresiones que utilizan como parte integrante el término amor. Entre ellas se encontraría “amor libre” que es aquel en el que las personas que lo viven no se imponen ningún de atadura sentimental o de compromiso pues básicamente lo que hacen es disfrutar de las relaciones sexuales que mantienen.